Viaje al noroeste de San Pedro de Atacama, al Valle de la Luna, enclavado en las crestas esculpidas de la Cordillera de la Sal, a 2.500 metros sobre el nivel del mar.
Saliendo por la mañana, cuando hay poca gente, este paseo revela el profundo silencio que reina en el corazón del desierto.
Mientras explora la vasta extensión del valle, encontrará extraordinarias formaciones rocosas modeladas durante milenios por el viento, la erosión del agua y los drásticos cambios de temperatura. El resultado es un paisaje tan surrealista que parece casi lunar: una forma envolvente de experimentar la belleza de otro mundo de Atacama.